Morning Pages, o cómo aumentar la creatividad y reducir la ansiedad cada día.

Morning Pages

Puede que hayas escuchado hablar de las Morning pages o puede que se te suene a chino. Pero si es la primera noticia que tienes, te recomiendo que sigas leyendo. Las Morning Pages o Páginas Mañaneras u Hojas por la Mañana, todavía no tenemos un nombre establecido en español, son una técnica para aumentar la creatividad y reducir la ansiedad.

¿Qué son las Morning Pages y en qué consisten?

La creadora de la técnica de las Morning Pages es Julia Cameron, y habló de ello por primera vez en su libro The Artist’s Way. La cosa es muy sencilla. De lo que se trata es de escribir tres páginas cada mañana. Debe ser lo primero que hagas al levantarte (aunque creo que se permite ir a hacer pipí antes de sentarse a escribir) y deben ser tres páginas o 750 palabras.

¿Por qué tres páginas?

La creadora de las Morning Pages afirma que tres páginas o 750 palabras es una cifra mínima que tu cerebro necesita para ponerse en marcha, para hacer que fluyan los jugos creativos, como se suele decir. Una vez alcanzado ese límite, puedes seguir escribiendo si quieres, pero Julia Cameron recomienda no alargar demasiado la sesión. Afirma que si te pasas escribiendo y te lo tomas como un hábito puede que acabes apegándote a la experiencia, con lo cual se pierden los beneficios de toda la cosa, y además pierdes mucho tiempo cada mañana.

¿Cuáles son los beneficios?

Los beneficios de las Morning Pages son muchos. En realidad, se trata de una técnica de escritura libre y en parte se parece mucho a llevar un diario. Por tanto, tiene todos los beneficios de estas prácticas. Para empezar ayuda a quitarse de encima gran parte del estrés y la ansiedad que podemos sufrir por las mañanas. Y es que más de uno nos levantamos y lo primero que hacemos es pensar en la gran cantidad de cosas que tenemos que hacer durante el día. Y claro, así no se puede comenzar a ser productivo, porque es fácil ofuscarse y rendirse antes de comenzar.

Por otra parte, el hecho de que se trate de escritura, y más concretamente, de escritura libre, ejerce el músculo de la creatividad. Todos sabemos que parte de la creatividad es algo innato, pero la mayoría del “talento” o “creatividad” de muchas personas se debe a que todos los días se enfrentan a diferentes problemas y necesitan estrujarse los sesos para solucionarlos. Pero las personas que no ejerzan una profesión demasiado “creativa” pueden poner en marcha esos jugos cerebrales a través de las Morning Pages. Muchos de los que escriben estas páginas todas las mañanas afirman que mientras escriben se les han ocurrido ideas para negocios nuevos, soluciones a problemas que tenían en la cabeza desde hace tiempo o nuevas maneras de hacer alguna tarea que ya se había convertido en rutinaria.

Además, el hecho de liberar por completo las manos y la mente y dejar que las palabras fluyan ayuda a ponerte en contacto contigo mismo. ¿Cuándo fue la última vez que pasaste un rato a solas? ¿Y cuándo fue la última vez que ese rato fue realmente provechoso? Estoy hablando de un momento de soledad completa y productiva, sin Facebook, sin notificaciones ni correos electrónicos. Estoy hablando de un momento de soledad en que reflexionas sobre ti mismo, sobre tus gustos y comportamientos y realmente llegas a conocerte. Pues las Morning Pages hacen básicamente eso y lo convierten en un hábito muy saludable que hacer todas las mañanas.

Por último, las Morning Pages tienen un uso que a primera vista parece una nimiedad, pero que es de una ayuda inestimable. Al dejar salir las palabras y las ideas tal cual te vienen a la mente, echas fuera esas pequeñas cosas que de otra manera se quedarían dentro de tu cerebro y te harían cosquillas durante todo el día. Me refiero a cosas que quieres hacer ese día, a ideas, a cosas que te molestan y que quieres sacar fuera. Porque al ponerlas en papel, ya no tienes que almacenarlas en tu cerebro. Aunque nunca vuelvas a leer esa página, ya te has quitado ese peso de encima. Por eso muchas personas, entre ellas yo, tienen una libretita a un lado mientras escriben sus Morning Pages. De esa manera, si se te ocurre que tienes que comprar leche, lo apuntas y te olvidas. Si se te ocurre que podrías escribir sobre un tema interesante, lo apuntas y te olvidas. Que te has acordado de un grupo de música que hace mucho que no escuchas, pues lo apuntas y te olvidas. No puedes recordarlo todo y durante todo el día, así que lo apuntas y te olvidas. Ya lo consultarás más tarde.

¿Cómo hacerlo?

Se suele decir que no hay una manera incorrecta de hacer las Morning Pages. Las reglas son pocas y simples.

1. Tienes que hacerlo todas las mañanas, como lavarte los dientes.

Si no lo conviertes en un hábito, no sirve de nada. Al principio puede parecer una chorrada, no estás seguro de qué escribir y pones cosas como “acabo de ir a hacer pipí y tengo hambre pero quiero terminar esta chorrada antes de desayunar”. Pero no pasa nada, continúa, porque esto forma parte del proceso. Con el tiempo tu mente se aflojará el cinturón y comenzará a mostrarse tal y como es, como cuando llevas mucho tiempo con tu pareja y ya no está tan en forma como cuando empezásteis a salir.

2. Tienes que escribir tres páginas o 750 palabras.

Puedes seguir un poco si quieres, pero no demasiado, aunque eso ya depende de los gustos y del tiempo que tenga cada uno. Además, lo que escribas tiene que ser tu “tren de pensamientos”, lo que en inglés se llama “stream of consciousness”. Debes dejar salir las palabras y las ideas tal cual surjan de tu mente. Sin edición, sin filtro, sin ataduras. Estas páginas son completamente privadas, nadie va a leerlas, ni siquiera tú mismo seguramente. Así que hay que escribir de la forma más pura posible, incluso aunque cometas faltas de ortografía o lo que hayas escrito no tenga mucho sentido.

3. Tienes que hacerlo con papel y boli.

Existen alternativas digitales como 750words.com y MorningPages.net, pero la creadora de esta técnica recomienda hacerlo a la vieja usanza. Puede que pienses que escribir a mano es demasiado lento, que tecleando acabas mucho antes, pero ésa es justo la razón por la que hay que hacerlo en papel. Y es que, tal y como dice Julia Cameron, cuando tecleamos convertimos el texto en algo despersonalizado y tan rápido que casi no nos damos cuenta de lo que hacemos. Sin embargo, al escribir a mano y tomarnos más tiempo, realmente comenzamos a ser conscientes de lo que escribimos y de lo que ocurre en nuestro cerebro. Es ahí donde se produce la magia y se obtienen los beneficios arriba mencionados. Además, escribiendo a mano no hay tecla de retroceso que permita borrar lo escrito. Se queda ahí, mirándote, y si es algo incómodo, tú también tienes que mirarlo para resolverlo.

A partir de aquí cada uno puede crear un ritual mañanero personalizado que se adapte a sus necesidades. Algunos escriben las Morning Pages mientras toman café o escuchan la radio, otros prefieren ser puritanos y escribirlas incluso en la cama, antes que nada en la mañana. El truco está en encontrar el equilibrio perfecto para sacarle todo el provecho a esta técnica de las Morning Pages. Si ya tienes tu ritual o tienes pensado comenzar a escribir mañana, cuéntame en un comentario cómo tienes pensado hacerlo o cualquier cosa que te parezca interesante, estaré encantada de conocer tu experiencia.

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